BodyguardCrítica

+TP

Calidad del contenido

Satisfacción


Calidad del contenido: 4/5
Violencia: +16
Miedo: +18
Sexo: +18
Drogas: +12
Conductas imitables: +18
Lenguaje: +16

Jad Mercurio (“Critical”, “Line of Duty”) es el creador de esta serie británica que se ha convertido en una de las más prestigiosas de este año. Una ficción policíaca inteligente que ha generado verdadera adicción entre el gran público con 6 capítulos de una hora que en ningún momento pierde el interés. Sólo con el peculiar arranque ya queda perfectamente definida la originalidad de la serie: una escena de máxima tensión en un espacio mínimo que dura más de 20 minutos.

Richard Mardsen (“Juego de tronos”, “Los Medici”) es un guardaespaldas con pasado complejo, aparentemente inalterable pero en el fondo… Con unos mimbres así era fácil repetir fórmulas de éficacia probada, una simbiosis rutinaria de los personajes interpretados por Clint Eastwood (“En la línea de fuego”), Denzel Washington (“El fuego de la venganza”) o Kevin Costner (“El guardaespaldas”). El guión de Jad Mercurio opta por añadir algunos elementos que añaden personalidad a este eficaz vigilante. Que sea un padre recién separado con dos hijos le hace ganar en humanidad y cercanía, algo parecido a lo que lograba John Krasinski en la estupenda “Jack Ryan”.
Al unir sus fuerzas Netflix y la BBC logran una producción que engloba lo mejor de la televisión actual: guión, reparto, nivel de producción y escenas de acción de planificación trepidante y edición ejemplar.

Con un poco más de ambición dramática se podía haber evitado caer en la inercia superficial con la que arranca la relación entre el guardaespaldas y la ministra. En el capítulo 2 y 3 se recurre a un erotismo efectista y repetitivo, con una carencia de romanticismo y autenticidad que evita el crecimiento de los personajes. Aunque la trama funciona a la perfección, no esconde un cierto vacío en el despliegue dramático de los personajes.

El diseño musical añade tensión y emoción a la historia sin perder la creatividad. Hace tiempo que compositores como Hans Zimmer, Harry Gregson-Williams, Thomas Newman o Max Richter avanzaron en el uso creativo de la percusión y música electrónica en escena de tensión en películas como “The town”, “El caballero oscuro”, “Efectos secundarios” o “El caso Sloane”. Por eso no es complicado ofrecer algo distinto. Sin embargo Ruth Barrett y Ruskin Williamson, dos músicos habituales en series de la BBC, dan en el clavo e impregnan cada capítulo de un dinamismo incuestionable. Basta ver los créditos iniciales de resumen de capítulos previos para darse cuenta de la importancia de la música en esta notable serie británica.

“Bodyguard” está nominada a dos Globos de Oro: mejor serie dramática y mejor actor principal. Sin duda estará también muy presente en las candidaturas de los premios BAFTA.

Sobre el crítico

Claudio Sánchez de la Nieta

Crítico de cine y televisión de iCmedia, Aceprensa y Fila Siete. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

Violencia

Miedo o angustia

Sexo

Discriminación

Drogas

Conductas imitables

Lenguaje

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