El día de mañanaCrítica

+18

Calidad del contenido

Satisfacción


Calidad del contenido: 3/5

Violencia: + 16

Miedo: +16

Sexo: + 18

Drogas: +16

Conductas imitables:+ 18

Lenguaje: +16

La recreación histórica de la época franquista y la transición era una de los lugares más comunes del cine y la televisión nacional desde la transición. Con el comienzo del siglo XXI los cineastas empezaron a innovar en géneros y épocas, dando apertura a una diversidad y creatividad que hacía falta. «El día de mañana» vuelve a retomar la historia de las dos Españas contada desde el punto de vista de los oprimidos por el dictador y su régimen. En este caso cuenta a su favor con un diseño de producción fantástico. La serie recrea una época con la fotografía, el vestuario y las localizaciones más adecuadas. No son actores y lugares «disfrazados» como hemos visto en otras ocasiones. En el aspecto musical destaca la vibrante banda sonora de Vicente Ortiz Gimeno («Cuerpo de élite», «La tribu»), que utiliza registros clásicos en series y películas históricas con una acentuación personal que la diferencian de los ritmos previsibles.

El director y guionista es Mariano Barroso: un especialista en dirección de actores que además de cine y televisión también ha realizado teatro. En un reparto ambicioso destacan Aura Garrido (la actriz que encandiló al cine español con «Stockholm» y que en televisión protagonizó «El ministerio del tiempo»), Oriol Pla, Jesús Carroza, Nora Navas, Pere Ponce y Karra Elejalde. Como en otras ocasiones este director catalán combina la brillantez y algunos excesos inverosímiles. Hay varias tramas y personajes secundarios que subrayan los aspectos más maniqueos y estereotipados encarnados en el personaje que interpreta, otra vez, Karra Elejalde (en ese perfil de militar o polícía perverso hasta extremos ridículos le hemos visto también en «Miel de naranjas» o «Traidor»). También quedan muy desajustados la trama de la secta milagrera, la redundante sexualización de las tramas o las torturas hasta la muerte de los líderes del movimiento comunista.

El arco dramático de los personajes que dan vida Oriol Pla, Aura Garrido o Jesús Carroza tienen más recorrido, con algunas escenas sobresalientes que a pesar de todo no acaban de ser resueltas con eficacia. Un ejemplo muy claro es el final de la serie que desaprovecha una idea romántica muy sugerente que padece una planificación impersonal y distante. Queda así una serie que promete más que lo que finalmente ofrece. Que acaba siendo presa de las dificultades de Mariano Barroso para depurar su estilo incluso en sus mejores propuestas («Todas las mujeres», «Éxtasis»).

Sobre el crítico

Claudio Sánchez de la Nieta

Crítico de cine y televisión de iCmedia, Aceprensa y Fila Siete. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

Violencia

Miedo o angustia

Sexo

Discriminación

Drogas

Conductas imitables

Lenguaje

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