GrantchesterCrítica

+TP

Calidad del contenido

Satisfacción


Calidad del contenido: 3/5

Violencia: +12

Miedo: +12

Sexo: + 16

Drogas: Todos

Conductas imitables: +16

Lenguaje: +12

 

Las series inglesas que recrean el ambiente rural en un tiempo pasado tienen un encanto insuperable. Ese gusto por las casas decoradas con mimo, los vestuarios de diseño mostrados como si fuesen trajes tradicionales, los paisajes verdes y soleados rodeados de ríos y lagos son el entorno perfecto para personajes entrañables. «Grantchester» sigue todas esas líneas maestras acudiendo a la pareja de detectives por accidente: el veterano y más bien pragmático jefe de policía y el joven e idealista pastor anglicano.

Cada uno de los personajes del pueblo aporta cercanía y humor a cada uno de los capítulos autoconclusivos que mezclan la investigación de cada uno de los casos con diferentes vaivenes sentimentales que vive un pueblo pequeño en el que todo se sabe. Un conflicto recurrente sin resolver será el profundo afecto entre el pastor Sidney Chambers (James Norton) y Amanda (Moven Christie), su mejor amiga de toda la vida.

También tiene especial presencia el personaje de Mrs. Maguire (Tessa Peaker): la severa señora que atiende las tareas domésticas en casa del pastor y pone a raya sus pasiones de juventud, y Leonard Finch (Al Weaver) un joven pastor anglicano y homosexual recién llegado que intentará aprender del carismático pastor Chambers.

La creadora de la serie es Daisy Coulam (Humans, Gente de barrio, Casualty) que adapta la popular serie de libros «Los misterios de Grantchester» escritos por James Runcie. Su mayor habilidad es lograr un ritmo ágil y una claridad expositiva en la investigación detectivesca.

El reparto está impecable aportando humanidad y matices dramáticos a personajes forzados a tomar decisiones que muchas veces resultan inexplicables. Aquí es donde la serie se queda en una producción agradable que no llega a esa nivel sobresaliente de las grandes ficciones británicas actuales como «The Crown», «Happy Valley» o «Downton Abbey». La fuente principal de los problemas que tiene el guion está en que los dos pastores apenas tienen fe y trato con un Dios que apenas tratan. Son maestros Jedi disfrazados de pastores anglicanos que predican con palabrería superficial sobre el amor y la bondad del corazón humano mientras en su vida se ven arrasados por pasiones mundanas. Esa superficialidad se transmite a una serie ligera hasta en su duración (apenas 6 capítulos de 45 minutos por temporada).

Es una pena que teniendo a James Norton como protagonista, un actor extraordinario que ha brillado en series como «Guerra y paz», «McMafia» o la citada «Happy Valley», su personaje tenga tan poca coherencia y riqueza dramática. Este actor ha sido noticia recientemente porque ha anunciado que abandona la serie después de tres temporadas. Aún así «Grantchester» seguirá adelante una cuarta temporada con un nuevo pastor interpretado por Tom Brittney («UnREAL», «Outlander»).

Sobre el crítico

Claudio Sánchez de la Nieta

Crítico de cine y televisión de iCmedia, Aceprensa y Fila Siete. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

Violencia

Miedo o angustia

Sexo

Discriminación

Drogas

Conductas imitables

Lenguaje

Compartir