Top of the lakeCrítica

+18

Calidad del contenido

Satisfacción


Calidad del contenido: 3´5/5

Violencia: + 18

Miedo: +18

Sexo: + 18

Drogas: +16

Conductas imitables:+ 18

Lenguaje: +18

 

Desde la primera escena de esta serie australiana la atmósfera tenebrosa de niebla, bosques interminables y lagos insondables domina una historia de violencia e infelicidad. La protagonista absoluta de la serie es la detective Robin Griffin interpretada por Elisabeth Moss (“Mad Men”, “El cuento de la criada”). Ella es una víctima más de un lugar pequeño y recóndito, lleno de secretos y dominado por la banda criminal del perverso Matt (Peter Mullan).

 

“Nadie sobrevive en ese agua” dice Robin cuando le hablan de Tui, una hija de Matt adolescente que estando embarazada ha intentado suicidarse sin éxito en el lago. Esta frase simboliza el tono decadente de la serie en el que apenas hay algunos esbozos de ternura y compasión. Ni siquiera vemos es fácil empatizar con la “comuna” de mujeres liberadas que malviven juntas en tiendas de campaña y caravanas bajó el liderazgo de GJ (Holly Hunter). Todas ellas han sufrido el maltrato de los hombres y se apoyan entre ellas pero su vida hippie transmite amargura y propicia una cierta comicidad estrafalaria a la serie.

 

 

La serie cuenta con dos temporadas: la primera en ambiente rural rodeada por un lago y la segunda en Sidney. Si Holly Hunter es la ideóloga de la primera sesión que se opone al patriarcado totalitario, en la segunda Nicole Kidman interpreta a Julia, que acaba de abandonar a su marido para irse a vivir con una mujer. No resulta raro que el personaje que interpreta la actriz australiana cite a Germaine Greer como una de sus principales fuentes de inspiración feminista.

 

“Top of the lake” se une a las series del siglo XXI en que las mujeres han logrado ocupar el protagonismo que antes correspondía a los hombres: “The Closer”, “Homeland”, “The Killing”, “Cómo defender a un asesino”, “The Good Wife”, “Scandal”. La directora de esta serie es Jane Campion, ganadora casi todos los grandes premios (Oscar, Palma de Oro) por “El piano” en 1993. Como directora muestra su habilidad logrando una planificación costosa y acertada que facilita la inmersión en la historia. El guión no es tan impecable ya que no logra el equilibrio entre personajes (todos ellos absorbidos de interés por la protagonista) e incide con demasiada frecuencia en la sexualidad enfermiza y en las tinieblas de los personajes. Aunque la serie es corta (7 capítulos en la primera temporada y 6 en la segunda) la evolución de los personajes no es completa ni detallada al limitar su arco de transformación al machismo dictatorial ultraviolento y al feminismo revolucionario pasivo.

 

En 2014 Elisabeth Moss ganó el Globo de Oro a la mejor actriz dramática por la primera temporada de esta serie, y en 2014, el director de fotografía, Adam Arkapaw (“True detective”, “Animal Kingdom”) logró un Emmy más que justificado por su gran trabajo en la serie. Sin duda son los principales responsables de los mejores momentos de esta ficción.

 

Sobre el crítico

Claudio Sánchez de la Nieta

Crítico de cine y televisión de iCmedia, Aceprensa y Fila Siete. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

Violencia

Miedo o angustia

Sexo

Discriminación

Drogas

Conductas imitables

Lenguaje

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